You’re The Worst, ¿infelices para siempre?

You guys hold how you don’t judge each other as this great thing but it’s really not. It’s just a justification for your guys’ selfishness. You love each other but that’s not the same thing as being good for each other

SPOILERS DE LA QUINTA Y ÚLTIMA TEMPORADA DE LA SERIE

“You’re the Worst es un nuevo enfoque a un género que parecía desgastado y repetitivo, una inspirada vuelta de tuerca al chico conoce chica de toda la vida.  Lo más maravilloso de la serie es que te implicas en ella: quieres saber qué sucede con Jimmy y con Gretchen, sufres por Lindsey, te preocupas por Edgar, incluso por Kieran. Parecía difícil que una serie centrada en dos seres odiosos acabese haciéndose un lugar en mi corazoncito seriéfilo pero ha pasado. Y me alegro.”

Esto lo escribí en 2014, tras ver la primera temporada de You’re The Worst. Esta semana, la creación de Stephen Falk se ha despedido tras cinco temporadas e cincuenta y cinco episodios. El punto final al chico conoce a chica fue más dulce de lo esperado pero totalmente coherente con sus personajes y con el recorrido hecho por la historia durante este tiempo. Gretchen (Aya Cash) y Jimmy (Chris Geere) tienen el dudoso honor de ser los personajes más egoístas, narcisistas y mentirosos de la pequeña pantalla, dos seres despreciables a los que se les acaba cogiendo cariño. Sus defectos son evidentes y dolorosamente hirientes pero es en su descarnada sinceridad y en sus imperfecciones donde reside su valor como personajes tridimensionales y complejos. Sin todas esas taras emocionales y mentales, sin toda esa rabia y egoísmo, no serían los protagonistas perfectos para una historia (anti)romántica que no encaja en los tiempos de lo politicamente correcto en los que se enmarca.

Seguir You’re The Worst durante estos años ha sido un placer, ya no por su atrevida reinvención de la romcom al centrarla en dos seres tan, a priori, odiosos, sino también por un elenco perfecto al que sumar a Lindsay y Edgar, por los episodios Sunday Funday, por su acercamiento a las enfermedades mentales, por su humor negro y cínico sobre las adicciones y los límites sociales, por su visión de la industria musical y por su abierta sexualidad. Ah, y no me olvido del comfort food que también estaba ahí y tenía su importancia en la historia.

Hay que agradecer muchas cosas a esta serie, especialmente el tratamiento de las enfermedades mentales, tanto del trastorno de estrés postraumático de Edgar (del que ya hablé aquí) como su acercamiento y disección de la depresión de Gretchen. Al final, ella le dice a Jimmy que tendrá que vivir con la depresión siempre:

Gretchen: You know there’s always the chance that some day I will leave my purse and keys at the house and step in front of a train

Jimmy: Yeah. But I will go over it really quickly. Like record-setting.

El trabajo de Aya Cash a lo largo de toda la serie ha sido siempre sobresaliente y sus momentos de crisis, de dolor, de llanto y  depresión muy vívidos y terribles. Sin ella la serie no hubiese sido lo mismo y aunque algunos crean que su personaje es demasiado alocado o exagerado, considero que es, como ella misma le grita a su madre, el producto de una vida sin amor y sin límites, una adulta incapaz de cuidar de sí misma que solo necesita que alguien la acepte tal y como es.

El final ¿feliz?

Toda la temporada final ha sido el preludio de la boda de Gretchen y Jimmy mientras se nos iban dejando pistas a modo de flashforwards que invitaban a pensar que la odiosa pareja no había conseguido mantenerse unida. La gran pregunta era si lograrían mantenerse juntos pese a todo y más tras el consejo lanzado por Edgar a Jimmy, por cierto que enorme la evolución del personaje a lo largo de los años pero especialmente esta temporada, de felpudo particular del escritor inglés a guionista centrado.

Sin duda, el concepto tradicional de relación no se puede aplicar a los protagonistas de esta anticomedia romántica, y es bueno que ambos lleguen a la conclusión de que intentar encajar en ese esquema que tanto destestan y critican no haría más que destrozarlos, el resentimiento crecería y acabarían odiándose. Lo mejor es elegir estar juntos, de manera libre, cada día. Y para ellos es la fórmula perfecta, al igual que para Paul y Lindsey tiene sentido darse una nueva oportunidad o para Becca y Vernon el continuar juntos pese a sus muchos problemas.

No hay una hoja de ruta ni un mapa que nos marque el camino a la felicidad, no hay instrucciones para hacer que una relación funcione, Gretchen y Jimmy consiguen encontrar un método que únicamente funciona para seres tan extremos e incorrectos como ellos. Cómo explica Jimmy su historia puede que sea fea e incómoda, obsesiva y complicada pero es algo auténtico y eso la convierte en hermosa. A pesar de todo el cinismo de You’re The Worst sobre el amor, las relaciones y la vida en general, el mensaje final de Falk es bastante optimista y mucho menos duro de lo que esperaba. Es un cierre satisfactorio pero es evidente que la serie se ha ido dejando por el camino un poco de esa mala leche que tenía en las primeras temporadas. Hay que aceptarlo, como Jimmy y Gretchen se aceptan el uno con el otro. Ni ella está tan desnortada como en los primeros compases de la serie ni él está tan cargado de furia y misantropía como cuando se la encontró en la boda de Vernon y Becca. Así, los seguidores de la serie tampoco estamos en el mismo punto que hace cinco años, no somos iguales a entonces y, con el tiempo, hemos interiorizado y empatizado con esta pandilla. Quererla es desearles lo mejor, y me alegro de ese punto de equilibrio que parecen haber encontrado Jimmy y Gretchen, la peor mejor pareja.

Me alegro también por el cierre de Edgar y Lindsay. El primero logra distanciarse de Jimmy y medrar por sus propios méritos, estabilizarse emocional y mentalmente, y reconocerse como un igual ante sus amigos. Su evolución ha sido la más lograda e interesante de ver de la serie; un personaje tan bondadoso merecía una victoria como esta. Lindsay parece volver al punto de origen, se casa con Paul pero a lo largo de los años ha madurado (parece mentira pero es cierto) ya no es aquella ama de casa insatisfecha que no sabe que hacer con su vida. Ha pasado por un período de cambio, de aprendizaje, de autodescubrimiento y ahora, tanto ella como Paul, disfrutan estando juntos. Paul, que siempre ha sido el personaje más cuerdo y generoso de esta historia, también merecía una recompensa final y la tiene, una familia feliz junto a la mujer a la que siempre quiso.


 

En fin, el adiós de You’re The Worst ha estado a la altura de las expectativas y es una pena que perdamos el mismo año tres series que abordaron las relaciones de pareja desde perspectivas tan poco ortodoxas ya que esta semana también despedimos Crazy Ex-Girlfriend y hace poco Catastrophe. Necesitamos, desesperadamente, series que nos muestren que el amor no es algo fácil y maravilloso porque es en los momentos duros, bajos, humillantes y desesperados cuando es más necesario y cuando realmente se demuestra.

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