Sorry For Your Loss, una muerte en la familia

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Leigh

Hay momentos televisivos que se quedan en tu retina durante días, semanas, años. Imágenes tan potentes, tan sinceras o tan cercanas que te acompañan a lo largo del tiempo y que incorporas a tu imaginario. Sorry For Your Loss, la fascinante primera incursión de Facebook Watch en el mundo de la serialidad, está llena de imágenes intensas, emocionalmente abrumadoras y fascinantes. A muchos les pillará desprevenidos la cruda intensidad de esta propuesta pero una vez superado el shock inicial es fácil adentrarse en el proceso de duelo de Leigh (Elizabeth Olsen), la protagonista de esta historia.

Lo que cuenta

Matt (Mamoudou Athie) y Leigh son un joven matrimonio angelino a los que la vida parece sonreirles. Se quieren, son jóvenes, tienen trabajo, un buen círculo de amigos y aunque ambos arrastran ciertos problemas familiares, siguen en contacto regular con los suyos. Pero Matt muere y la serie arranca tres meses después de su fallecimiento, con Leigh en pleno proceso de duelo viviendo de nuevo con su madre Amy (Janet McTeer) y su hermana Jules (Kelly Marie Tran) y trabajando con ellas en el gimnasio que su madre regenta.

Leigh transita entre el gimnasio, la casa y el grupo de terapia para gente que ha perdido a su pareja cargada de dolor y de furia. Le cuesta aceptar la muerte de Matt, adaptarse a una vida sin su voz, sin su mirada, sin sus caricias. No sabe como reaccionar a las preguntas y las miradas apenadas de las personas, no es capaz de centrarse en el trabajo, en los quehaceres cotidianos. Sigue atada a una vida compartida que desapareció el día que Matt se precipitó por un barranco. No hay una fórmula mágica ni universal para sobrellevar la pérdida de un ser querido. Cada uno hace lo que puede con las herramientas a su alcance y Leigh, para quien lo único bueno de la semana son los donuts que sirven en terapia, no es capaz de volver a subirse al carrusel de la vida que ha seguido girando.

La pequeña de la hermanas Olsen ha demostrado ser la actriz más completa y versátil de la familia y uno de los jóvenes rostros hollywoodienses a tener en cuenta. Expresiva sin resultar cargante, imprime gran sensibilidad y gravedad a su personaje y acierta excepcionalmente con la ira y el humor negro que a veces se apodera de Leigh. Su personaje es tridimensional y creíble, Leigh es inteligente y sarcástica, incisiva y cariñosa, ecuánime y áspera.

El resto del reparto está a la altura de su protagonista. Su hermana Jules, interpretada por Kelly Marie Tran, está en alcohólicos anónimos tras una adolescencia desfasada que acabó pasándole factura. Ahora se esfuerza por demostrarles a su madre y su hermana que es una persona responsable en la que se puede confiar. Recuperar la confianza perdida es uno de los grandes retos a la hora de arreglar una relación o un vínculo dañado, lleva tiempo y un esfuerzo enorme por ambas partes. Para Jules, no es sencillo acompañar en el proceso de duelo a Leigh mientras lucha con sus propios fantasmas y sufre, también, por la muerte de Matt.

La madre, personaje que me encanta, es una mujer que ha sacado adelante un negocio y dos hijas, práctica y directa, afectuosa y con una gran entereza, y con unas ideas muy hippies en algunos aspectos.

Matt aparece de forma recurrente en la historia a través de flashbacks lo que nos permite conocer a un joven dotado de una gran sensibilidad y creatividad pero que como todos nosotros oculta parte de su ser a los demás. Los flashbacks saltan desde los últimos días de Matt hasta el primer encuentro de la pareja dosificando muy bien la información para que el espectador vaya poco a poco descubriendo las diferentes etapas de su relación, las capas que cubren a los personajes y los retos a los que se enfrentaron como pareja. Aunque todo parecía perfecto, las grietas eran evidentes si te fijabas lo suficiente.

Otro personaje que nos ayuda mejor a comprender a Matt y apunta un punto de vista diferente en la historia es Danny (Jovan Adepo) su hermano. Aunque Danny y Leigh no se llevan bien estaban forzados a tolerarse, al morir Matt, son los únicos que parecen entender el alcance de la pérdida del otro.

Esto no es terrorismo emocional

A diferencia de series que usan el terrorismo emocional para mantener enganchado al espectador y provocar emociones en el mismo (This Is Us, A Million Little Things), Sorry For Your Loss no juega la carta de la manipulación emocional y se esfuerza en mantener una narrativa coherente que navega entre el drama, el humor y lo inesperado sin regodearse en el sufrimiento de sus personajes ni provocando situaciones artificiales para exacerbar el drama. Con esta idea, el capítulo escapada de Leigh a Palm Springs es una puerta a la esperanza y abre una nueva etapa en el proceso de duelo de la protagonista.

Lo más realista resulta ver a Leigh y a los que la rodean aturdidos ante la pérdida, incapaces de expresar con palabras su estado emocional, incapaces de reconocer unos sentimientos para los que no hay ni nombre, sin saber cómo reaccionar ni ante qué reaccionar. Así es la vida, la realidad puede ser abrumadora, el dolor puede paralizarte, y está bien que una serie sea capaz de transmitir la confusión que la muerte nos produce sin grandilocuentes discursos en boca de personajes perfectamente conscientes de lo que sienten. Eso no es sincero, eso no es real. Pocas series han sabido retratar bien cómo la muerte de un ser querido o cercano afecta a las personas, sin duda Six Feet Under es la que mejor lo ha hecho y a ella podemos sumarle desde ya Sorry For Your Loss porque, al igual que la serie de Alan Ball, entiende que es una situación que nadie puede ni sabe tratar, que el dolor es un proceso personal único y diverso, que el caos lo acompaña en todo momento y que el orden que conocíamos anteriormente nunca volverá a ser igual.

Why do people die?

To make life important. None of us know how long we’ve got. Which is why we have to make each day matter.

Six Feet Under

Puede sonar todo muy dramático pero el cielo angelino de Sorry For Your Loss no es negro, en cada capítulo vemos a la protagonista enfrentarse a un reto en el lento proceso de recuperación. Leigh necesita esos pequeños triunfos cotidianos para avanzar y construir nuevas rutinas vitales, eso es algo fundamental, por eso es importante que logre conectar con otra viuda reciente, que sea capaz de organizar una fiesta de cumpleaños, que pueda asistir a la boda de un amigo, que vuelva a tener intimidad con un hombre, que salve a un perro perdido o que acepte que hay cosas que nunca podrá saber sobre Matt.

En resumen

Sorry For Your Loss se disfruta de principio a fin, sus diez capítulos de menos de media hora de duración son todo un acierto y están a tu disposición en Facebook Watch.

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