Los vástagos del Norte

So I have to call you Lady Stark now?

El esperado reencuentro de los hijos de Ned y Caitlyn Stark se produjo este domingo, el capítulo 7×04 The Spoils Of War reunió en Invernalia a los tres supervivientes del clan: Sansa, Arya y Bran. Los vástagos del Guardián del Norte han estado separados desde los primeros compases de la primera temporada; tras pasar innumerables penurias, perder a padres y hermanos; y dejar atrás la inocencia asociada a la infancia se reúnen en el castillo que les vio nacer pero nadie parece feliz por ello. Puede que una de las personas que más se alegre de esta reunión familiar, además de Jon Snow, sea Brienne de Tarth, su promesa a Catelyn está cumplida, Arya y Sansa están a salvo en su hogar, o al menos todo lo a salvo que se puede estar en Poniente.

En Vulture explican que la reunión de las hermanas evidencia la fractura de la familia Stark y razón no le falta a esta afirmación. ¿Podría esa fractura convertirse en un abierto enfrentamiento? ¿La sed de venganza de Arya la llevaría a ir contra sus hermanos? ¿Pensará Sansa que forma parte de la lista?

El que Arya reciba a Sansa preguntando “¿Debo llamarte Lady Stark?” nos recuerda que antes de que todo se torciese para su familia, las hermanas no tenían una buena relación. El tiempo ha pasado, Sansa ya no es aquella joven un poco tonta con la cabeza llena de historias de caballeros y princesas, y Arya no es la pequeña impulsiva y sonriente de antaño. Ahora son personas que no tienen nada en común salvo un apellido y algunos recuerdos. Cuando se encuentran frente a la tumba de su padre hay un abismo de oscuridad entre ellas, una tensión que puede crecer si alguien como Baelish sabe alimentarla correctamente.

El abrazo entre Arya y Sansa es muy diferente al de Bran y Arya. En el primero es la hermana mayor la que sonríe y se acerca a Arya para abrazarla mientras ésta permanece impasible a la demostración de afecto. Sin embargo, cuando ve a Bran, Arya es la que se abalanza sobre él para abrazarle y transmitirle ese cariño que le negó a la mayor. Recordemos que desde el principio de Game of Thrones se nos dijo que Arya tenía más afinidad con sus hermanos que con su hermana y esta reacción tan natural por parte de Arya sirve para que el espectador no olvide esos pequeños detalles. Bran sentado bajo el arciano habla con ella desde su nueva perspectiva. Sabe que iba a hacer a Desembarco del Rey y sabe que tiene una lista. También sabrá todo lo demás: el entrenamiento, la ceguera, los asesinatos… No la juzga ni la aplaude, esas manifestaciones emocionales quedan atrás. Bran ya no es él mismo, tal y como le explica a Meera Reed (ese personaje merecía más), recuerda lo que era ser Bran Stark pero ese recuerdo se pierde en su mente; se ha diluido entre tantas voces, tantas historias, tantas memorias… De ahí su comportamiento extraño y desapasionado, es imposible que sea el mismo chico que escapó de su castillo tanto tiempo atrás

En cambio Sansa tarda un tiempo en percatarse de los cambios que ha experimentado la pequeña de la familia. Es más, pensando que se trata de una broma, se ríe ante la idea de que Arya tenga una lista de gente a la que va a matar. Pronto se da cuenta de que es probable que sea capaz de matar y salirse con la suya. Cuando ve a una Arya ágil, rápida y dura enfrentarse a Brienne en el castillo se nota su preocupación. Sansa es consciente de que cometió un error al subestimarla, un error que no volverá a cometer a juzgar por su mirada y reacción. ¿Qué ve en Arya que le resulta tan perturbador? Una potencial amenaza, algo que no puede controlar. Arya es una persona astuta, con recursos, impredecible, está entrenada (nadie sabe hasta que nivel) y no tiene que rendirle cuentas a nadie, por muy familiar que sea.

Aunque desde la primera temporada queríamos que los Stark volviesen a estar juntos y ahora ya lo están– al menos físicamente- la verdad es que están más distanciados que nunca. Los tres han cambiado y madurado después de años desperdigados por todo Poniente. Tal vez, el más honesto con su nueva piel es Bran que, reconvertido en el Cuervo de los Tres Ojos, vive ajeno a la emoción al conocer lo que fue, es y será. Pero Arya y Sansa son diferentes, la primera vive por y para la venganza, sus manos están manchadas de sangre; la segunda es más sabia, más cauta y más política, aprendió de las mejores (Cersei, Margaery y Olenna Tyrell) durante su cautiverio en Desembarco del Rey. La duda que ahora se plantea es si sus intereses y metas las unirán o las separarán. Si apartamos a Bran de la operación (su juego es diferente), el posible enfrentamiento se plantea entre las dos hermanas.

PD: Espero que en breve los guionistas nos permitan ver el encuentro entre Arya y Lyanna Mormont.

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