De narradores y voces en off

Uno de
los grandes aciertos de la sorpresa seriéfila de la temporada, Jane
the Virgin,
es su narrador. Esa voz que nos introduce en la historia
no es la típica voz de narrador de documental que, sin apenas
inflexiones, acompaña el metraje; o una irritante vocecilla que
busca el chiste fácil y la manipulación del televidente. El
narrador de Jane The Virgin es un personaje de pleno derecho
divertido y cercano que nos ayuda a comprender la realidad de Jane, que sirve para introducir los capítulos con unos
estupendos “previously on” donde nos pone en situación y
recapitula lo sucedido hasta el momento; que enmarca el contexto de los
personajes (principales y secundarios); y que tiene una personalidad
repleta de matices que convierten sus intervenciones en un pequeño
placer. 
La
historia de Jane The Virgin está contada desde el punto de vista de
este particular narrador con aires de latin lover. Un narrador que
desde el primer capítulo ofrece una perspectiva única sobre la
situación de Jane y que nunca ha dejado de ser el eje central sobre
el que se articulan los episodios. Una serie tan enrevesada como esta necesita un narrador para llevar de la mano a los
espectadores y que no se pierdan entre tanto giro loco de guión.
Un
narrador efectivo es capaz de afectar a la forma en la que se cuenta
la historia pero no a la historia en si misma. Ellos aportan
perspectiva a los hechos y a las acciones de los personajes, pueden
expresar opiniones, dudas o interpelar directamente al espectador
rompiendo la cuarta pared. Tenemos narradores como el de Jane the
Virgin que no forma parte de los hechos y otros, como Carrie Bradshaw
de Sex in the City, que si lo hacen. Veamos algunos ejemplos.
Sin
duda Desperate Housewives es el drama que mejor ha usado la técnica
del narrador.

Me llamo Mary Alice Young, cuando vean el periódico de hoy puede que vean un artículo sobre el día tan raro que tuve la semana pasada. Normalmente no pasa nada interesante en mi vida , pero eso cambió el jueves pasado. Al principio, todo parecía muy normal: preparé el desayuno a mi familia, hice las tareas de la casa, terminé unos trabajillos pendientes e hice los recados. En realidad, pasé el día como cualquier otro, sacándole brillo a la rutina de mi vida para que resplandeciera con toda perfección. Por eso me resultó tan asombroso que decidiera ir al armario del pasillo a coger un revolver que jamás se había usado…

La fallecida Mary Alice -narrador omnisciente- nos introducía en las miserias y victorias diarias de los vecinos de Wisteria Lane de manera inteligente y sutil. Mary Alice era un gran narrador, era humana, sutil, cercana y filosófica. Su importancia dentro de la serie es indiscutible y algunas de sus reflexiones eran muy poderosas. Sin embargo, mi narrador favorito es el de Pushing Daisies, un narrador que no vemos ni
conocemos; que nos cuenta, como si fuese un cuento, la historia de
Ned y Chuck. 

En
series como Emily Owens MD tenemos la voz en off de la protagonista
en el piloto, ella misma se encargará de poner en situación a los
espectadores explicándoles cosas de su pasado y presente. No es
la única serie que ha echado mano de este recurso, recordemos que
series tan recordadas como Sex in the City, The Wonder Years o
Dexter también lo han hecho. La voz en off puede servir para conocer
un poco mejor la psique de los personajes ya que abre una puerta a
los pensamientos más íntimos de los mismos, a sus miedos, a sus
alegrías. Recuerdo que en Dead Like Me usaban este recurso para
que George nos explicase sus sensaciones tras morir y convertirse en
recolectora de almas.

En Sex
in the city, 
la voz en off de Carrie servía para transmitir humor y
conectar con el público a través de aquellas preguntas que la
columnista se planteaba frente a la pantalla de su portátil. En
Dexter, centrada en un asesino en serie, la vozz en off nos ayudaba a
comprender mejor a un personaje, a priori incomprensible, y nos
explicaba sus procesos: cómo se camuflaba en sociedad, cómo elegía
a sus víctimas, cómo mataba… Burn Notice, la voz en off del espía
Michael Westen sirve para explicar desde cómo hacer una bomba a
cuales son las tácticas de asalto favoritas del FBI. Westen nos
regala un manual para espías amateurs como años antes hiciera
Richard Dean Anderson en MacGyver explicando cómo fabricar una bomba
con un clip y un chicle.  

Hay más series donde nos encontramos con un narrador: Gossip Girl, Grey’s Anatomy, Arrested Development o How I Met Your Mother. Puede que Ted Mosby sea el narrador más detallista y pesado de la historia de la pequeña pantalla; y que Ron Howard, voz de Arrested Development, uno de los más asépticos y divertidos. 

Seguro que me dejo muchas series en el tintero pero, hoy por hoy, el narrador más entretenido de la pequeña pantalla es el de Jane The Virgin.

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